FILOSOFÍA Y CIUDADANÍA (1º DE BACHILLERATO)
  • CRITERIOS DE EVALUACIÓN.

1. Reconocer, explicar y valorar con precisión y rigor la especificidad de la filosofía distinguiéndola de otras formas de saber acerca de la realidad, diferenciando su vertiente teórica y práctica, centrándose en las preguntas y problemas fundamentales.
2. Razonar con argumentaciones bien construidas, realizando un análisis crítico de toda la información recibida y elaborando una reflexión adecuada en torno a los conocimientos adquiridos, que se expresará en comentarios de textos, mapas conceptuales, pruebas escritas, exposiciones orales y trabajos monográficos, entre otros procedimientos.
3. Exponer argumentaciones y componer textos propios en los que se logre una integración de las diversas perspectivas y se avance en la formación de un pensamiento autónomo, para lo que los alumnos se valdrán de: disertaciones filosóficas, investigaciones individuales y en equipo, preparación y realización de debates y el diario de clase.
4. Utilizar y valorar el diálogo como forma de aproximación colectiva a la verdad y como proceso interno de construcción de aprendizajes significativos. Para ello, será necesario reconocer y practicar los valores intrínsecos del diálogo como el respeto mutuo, la sinceridad y la tolerancia, que son, en definitiva, los valores democráticos.
5. Obtener información relevante de forma personal y en equipo, usando diversas fuentes, elaborándola, contrastándola y utilizándola críticamente en el análisis de los diferentes problemas filosóficos, sociológicos y políticos que se plantean y estudian a lo largo del curso.
6. Conocer y analizar las características específicas de lo humano como una realidad compleja y abierta, de múltiples expresiones y posibilidades, profundizando en la dialéctica entre naturaleza y cultura, y entre individuo y ser social, que constituyen a la persona.
7. Conocer y analizar los principales problemas filosóficos suscitados por las pretensiones de validez cognoscitiva de los distintos saberes (científicos, técnicos, artísticos, religiosos), incluido el propio saber filosófico.
8. Conocer y valorar la naturaleza de las acciones humanas en tanto que libres, responsables, normativas y transformadoras, orientadas a la búsqueda de la felicidad, la justicia y los valores democráticos.
9. Comprender y valorar las ideas filosóficas que han contribuido, en distintos momentos históricos, a definir la categoría de ciudadano y ciudadana, desde la Grecia clásica hasta la ciudadanía global del mundo contemporáneo, haciendo especial énfasis en la Ilustración y en la fundamentación de los Derechos Humanos y las virtudes cívicas.
10. Reconocer y analizar los conflictos latentes y emergentes de las complejas sociedades actuales, sus logros y dificultades, sus cambios y retos más importantes que contextualizan la actividad socio-política del ciudadano, manifestando una actitud crítica ante todo intento de justificación de las desigualdades sociales o situaciones de discriminación.
11. Señalar las diferentes teorías acerca del origen del poder político y su legitimación, identificando las que fundamentan el Estado democrático y de derecho, analizando los modelos de participación e integración en la compleja estructura social de un mundo en proceso de globalización, así como valorando la necesidad de contribuir activamente en la construcción de un mundo más humano.

  • CRITERIOS DE CALIFICACIÓN.

  • Comprensión y uso adecuado de los conceptos específicos de la materia y de los contenidos mínimos.
  • Se evitará la mera y vacía repetición y se exigirá el desarrollo de las cuestiones sobre la base de una reflexión ordenada y coherente.
  • Se valorará la participación en debates sobre temas de actualidad relacionados con los contenidos, confrontando posiciones filosóficas y valorando sus aportaciones para la comprensión de los mismos.
  • Se tendrá en cuenta la soltura, la claridad y la capacidad de síntesis para expresar de forma oral y escrita los conocimientos adquiridos.
  • Se valorará el correcto análisis de textos de carácter filosófico, atendiendo a la identificación de su contenido temático, a la explicación de los términos específicos y a la relación del contenido con los conocimientos adquiridos.

Los instrumentos de evaluación serán los siguientes:

*Composición filosófica: desarrollo reflexivo de un tema de forma oral o escrita.
*Responder a cuestiones de relación entre conceptos, autores o escuelas, estableciendo semejanzas y diferencias.
*Ejercicios de formalización, tablas de verdad, inferencias sencillas...
*Elaboración de esquemas.
* Definición de conceptos
*Comentario de textos.
  • Todo el material que se entregue fuera de plazo o con mala presentación no será corregido y supondrá una calificación negativa.
  • En lo que se refiere a la prueba escrita, se tendrán en cuenta los siguientes criterios:
    • Habrá al menos una prueba escrita por evaluación (puede haber más si el profesor lo estima oportuno) en la que se mida el grado en que el alumno alcanza los contenidos de la materia.
    • En estas pruebas, las faltas de ortografía penalizan con – 0’25 hasta un máximo de 2 puntos.
    • No se realizarán exámenes de evaluación fuera del día y horario establecido.
    • En el caso de que un alumno no asista a clase el día en el que haya programada una prueba escrita, ésta se realizará cuando entregue la justificación pertinente (justificante médico o llamada de los padres al centro justificando su no asistencia al examen)
    • En caso de sorprender a un alumno copiando no se le corrige el examen y tiene, por tanto, la evaluación suspensa. Si reincide, automáticamente queda emplazado para el examen extraordinario de septiembre.

  • Faltas de asistencia. A las treinta faltas sin justificar durante el curso, se pierde el derecho a la evaluación continua, debiendo realizar el alumno para superar la materia una prueba final distinta al resto de sus compañeros.

¿Cuándo evaluar? Se realizarán tres evaluaciones a lo largo del curso. Hay que precisar que además de las pruebas escritas se evalúa a los alumnos en cada sesión (respecto a la participación, actitud en clase...).
  • La calificación final de la materia será el resultado de calcular la media aritmética de la calificación obtenida en las tres evaluaciones, siempre que estén todas aprobadas. Una evaluación está aprobada si el alumno obtiene el 50% de la calificación que se le aplica; normalmente hasta 10 puntos, por lo que el alumno debería obtener al menos 5 puntos. Esos 10 puntos como máximo que califica cada evaluación se desglosan en los siguientes porcentajes:

  1. La parte referida a los contenidos (pruebas escritas) será el 80% de la puntuación total.
  2. La parte referida a las actividades será un 20% de la puntuación total.

Sólo se aplicarán los porcentajes citados anteriormente si se cumplen dos condiciones: a) si el alumno obtiene en todas y cada de las pruebas escritas realizadas durante la evaluación al menos un 50% de la calificación de tales pruebas (normalmente 5 sobre 10 puntos); b) si el alumno realiza todas las actividades propuestas por el profesor. En cualquier caso, el abandono por parte del alumno de alguno de los contenidos supone la no aplicación de los porcentajes y, por tanto, el suspenso.
  • Recuperación:
Si el profesor lo considera oportuno y nunca con carácter obligatorio, podrá plantear una recuperación. En junio sí se programa una recuperación final de las tres evaluaciones para los alumnos que tengan una o varias suspensas.

La prueba extraordinaria de septiembre constará de una prueba escrita que se calificará hasta 10 puntos, de los que el alumno deberá obtener al menos 5 para recuperar la materia. Esta prueba supondrá el 80% de la calificación. Además, el alumno deberá entregar un cuaderno con actividades, que se especifican en la ficha de recuperación estival, y que supondrá el 20% restante. Para recuperar la materia, el alumno deberá obtener al menos un 50% de la calificación de la prueba escrita, y deberá entregar necesariamente las actividades.